Esta vez, las pruebas veraniegas fueron cuatro. El atraso de las fiesta de Bilbo hasta la última semana, desplazó a las de Trapagarán y no pude correr su herri krosa por coincidir con las pruebas físicas de Eibar. Así que me quedé con la Travesía a Nado, la Hiri Krosa de Bilbo, la Course Navette del stage de pretemporada y la popular de Derio.
Como espero que sea algo habitual, el verano competitivo empezaba en Julio con la Travesía a nado. Este año, sí preparada. Desde Febrero, nadaba todas las semanas, recorriendo 900 metros (36 largos en la piscina de Artxanda) en los dos últimos meses antes de la prueba . Con esto y la experiencia del anterior año esperaba batir mi record. En el agua estaría también mi compañero Juanjo, ganador de la de hace dos. Pero él compite en otro nivel (quedó octavo) y al entrar en La Ria, él se fue a posiciones delanteras y yo a traseras con la táctica de siempre. Empezar el último. La cosa iba bien porque la ola de calor había calentado el agua y no había shock. Tras dar el pistoletazo incluso nadé un par de metros en perpendicular para salir sin obstáculos. Concienciado de que tenía ritmo, inicié la prueba nadando como lo había entrenado. Con tranquilidad y tomando como referencia la boya de vuelta. Lo más pegado al centro del cauce para evitar nadar de más al llegar a dicha boya. Alardes, ni desde el sofá. Iba yo tranquilo cuando de reojo veo que por la derecha se me echa uno en diagonal. Me voy un poco más a mi izquierda a ver si me esquiva. Lo controlo porque tampoco me quiero desviar de mi calle pero al final, sus manos impactan en mis rodillas. Se da cuanta y se abre. Pero metros más adelante, lo vuelvo a ver pegado a mi. Tras otro toque, me freno ligeramente y lo dejo pasar. Cojo su estela y llego hacia la boya. Iba tan al centro que al dar la curva me topo con la cuerda que la sujeta. Esta vez no paro y sigo nadando. Un espectacular visión del Zubizuri desde abajo será un recuerdo imborrable. La vuelta. Mucho rezagado. Me abro al centro de La Ria y cojo referencias. Sabedor de que la distancia es mas larga de lo que parece aguanto un poco más y en cuanto veo libertad empiezo a remontar. Intento no mirar la meta en lontananza y adelanto a dos. Estoy cómodo y acelero. Adelanto a uno que intenta aguantarme el ritmo. Más pendiente de él, no me percato de que me echo encima de otro. En el último momento percibo sus pies y me freno abriéndome más al centro. Veo la meta, dos rivales y arranco con fuerza. Pero ambos me aguantan la embestida. Fuerzo pero me doy cuanta de que me he desviado y fuerzo más para recuperar la línea recta sobre la llegada.
Al final, uno de ellos sucumbe a mi poderío pero el otro se me va en el último esfuerzo. Llego tan cansado que la primera intentona de tocar la goma es un fracaso y tengo que elevarme con mis últimas fuerzas para tocar de nuevo. Al final, el que me ha superado me pide perdón porque era el de las diagonales. No se ni como sabe que soy yo porque para mi, en el agua, son todos iguales. Al final, 18.07, mas de 2 minutos de mejora y 6 por detrás de mi. Con este tiempo, el año anterior habría dejado a 16 por detrás de mi.
Agosto era el mes para la Hiri Krosa de la Aste Nagusia Bilbaina. El hecho de haber sacrificado días de correr por nadar y con la idea de tener mas chispa en distancias cortas, llegaba con menos días de entrenamiento y menos longitud en los circuitos pero con mas hambre y sin tanto cansancio mental que el año pasado. Otra dato: hacía 34 grados y eran las seis de la tarde. Esto le daba un obstáculo más ya que yo corro con el nacer de los rayos de la Aurora. Otra vez una multitud y otra vez, como el año anterior problemas para coger espacio. Tanto que al adelantar a una chica la pisé la zapatilla y en uno de los cambios de dirección, un codo me golpeó en el ojo. Poco a poco se fue estirando la carrera hasta llegar al embotellamiento del descenso del puente del Arenal. Lo tenía previsto así que me tomé esos primeros metros para coger pulsaciones. Una vez superado el escollo, busqué estelas. Dos calvitos delante, con camisetas del Ahletic fueron mi objetivo. Mi corazón txuriurdin se impuso a mi cordura física y me fui tras ellos. Iban un punto por encima de mi ritmo pero contaba con mi resistencia. Al no ir pegados a la ribera se mostró un circuito lleno de subidas y bajadas. Algo de lo que no me acordaba y que me fue minando el ritmo. Afortunadamente soplaba una ligera brisa que calmaba el ardiente astro rey. En el repecho de Euskalduna, el mas duro de la ida, uno de ellos se quedó al acelerón del otro y me fui en pos de él. Me encontraba bien y pensaba en remontarle a la vuelta. Llegamos al punto de vuelta y todo el plan al traste. Eolo paró su empuje y Helios me azotó en todo el frontal. Un subidón de calor que desnudó mis carencias. Pensé en lo que quedaba y me acojoné. El calvito hizo como hace el Athletic con La Real en la liga.
Poco a poco se fue alejando. Confiaba en que pinchara y que yo recuperara sensaciones pero me pasó lo que quería evitar a toda costa. Quedarme solo. Con la vista puesta en el calvito le mantuve a una distancia prudencial pero al ir alcanzando rezagados, yo los utilizaba para descansar y él de lanzadera. Conclusión, al paso por el kilómetro cuatro, se me iba irremediablemente. Me uní a un grupo de desgajados del que se cayeron varios. Una chica de azul y su pareja de rojo me sirvieron de rueda. Llegamos a zona de txoznas. Y la carrera trascurrió entre efluvios a morcilla, txorizo frito y kalimotxo. Mi estómago rugió y perdí el paso un tanto pero animó mi espíritu. Tanto que aceleré y dejé atrás a mis compañeros de viaje, llegan al repecho del Arenal en progresión pero sin rivales. Solo un personajillo con una camiseta de Micky Mouse. En lugar de atacar, subí mi zancada y al coronar el repecho me puse detrás. Me vio y aceleró en la bajada pero no me dejó. No iba a sprintarle pero por la derecha apareció uno con una hortera camiseta de alguna ciudad oriental y lanzó el sprint. En la curva aguantamos los tres codo con codo pero en la recta de llegada le pedí a mis poderosas piernas un último esfuerzo para lanzar mis 92 kilos a todo trapo. Y respondieron. Tuve ocasión hasta de golpearme el pecho como Usain Bolt a pesar de llegar el 815, con 39.04.Nada más y nada menos que 100 puestos y 7 minutos peor que el año pasado. Solo dejando atrás a 96 corredores. El calor me fundió y me derritió.
Una semana después llegaban las pruebas físicas. Un trámite puesto que mi marca deben de ser 7 minutos, algo que yo supero con holgura. Pero las preparo para dar lo mejor de mi mismo. Tras un test de Cooper con 2520 metros en 12 minutos (Jueves) y un test de Course navette de 10 minutos (sufriendo el sábado) me sentía preparado. Además había realizado mentalización previa después de haberme visto el Mundial de atletismo, las etapas de La Vueta y la serie de Flash. Primero, coger la calle directamente delante del caseto para no perder ripio. Primer problema. Las tandas son tres y ello supone un tiempo adicional con el que yo no contaba. Y que sería clave puesto que en mi serie todos corrían 7 minutos y suponía que, al finalizar los 7, se paraba la cinta. Empezaba la prueba como siempre. Tranquilo y la espera de los minutos duros. Pero intranquilo porque veía que no me dejarían continuar mas allá. Y no solo eso, después de una semana dura de entrenamiento sentía las piernas cansadas (y partido el día anterior).
Los primeros minutos fueron incómodos al correr a menor velocidad de la que yo desarrollo habitualmente. Pasó el 1, el 2, cambio en el 3 sin agobios, paso por el 4 y lasaitasuna. Al llegar al minuto 5, el primero de los cambios perceptibles, me pilló despistado y durante dos largos pisé tarde pero recuperé el ritmo sin apenas esfuerzo. Llegó el 6 y empecé a sentirme cómodo. Es un ritmo menor que el que yo llevo en carrera pero las continuas paradas y arrancadas van minando. Llegamos al 7. No había roto a sudar pero sentía fatiga aunque estaba dispuesto a sufrir. Pero tras dos largos, todo el mundo se paró, Koldo me dijo que hiciera lo mismo, que había terminado. Y yo, obediente me detuve. Para ver como en un lateral, un navarro seguía porque había pedido que le dejaran. Me cabreé bastante. Si te han invitado (como a todos los navarros) por primera vez a un curso, no des la nota. Y otra vez me habían parado en el mejor momento. Me sentía frustrado. Menos mal, que entre risas y descuido, Gaizka, pensando que todos habían acabado, paró la cinta y le rompió todos los esquemas. Que se joda, por espabilao.
La última prueba era el Memorial Kepa ta Arene de Derio. Una carrera popular por una buena causa. Una organización a favor de los niños con enfermedades raras. Nada más llegar me informé de como era el circuito. Al meter la carrera por el pueblo, reducen el repecho largo en la mitad, haciendo un callejeo llano en cambio. Esta carrera tuvo dos momentos claves. La primera ascensión al repecho largo y la segunda al repecho corto. Como veía que el recorrido era mas suave y me sentía bien (a pesar de haber pitado el día anterior a las 20.00h) decidí cambiar mi táctica conservadora por una más agresiva con el objetivo sobre todo de no correr solo. Nada más dar la salida, empecé a remontar desde mis últimas posiciones hasta llegar adelante. Forzando un poco el ritmo me coloqué en un grupo de varios juniors. Al iniciar el repecho largo, aumenté cadencia y en la breve subida, pasé a varios grupetos y coroné con fuerza. Para tomar oxígeno, cogí la estela de un grupo de chicas, a rueda de un tipo de rosa. Con este grupo hice el tramo de llano y cunado llegamos al repecho corto que antecede a la bajada a meta, el grupo se rompió y me fui para adelante. Dos de las chicas me había cogido distancia unos pocos metros pero aproveché mi pericia en los descensos (es decir, lancé mi peso hacia abajo) y cogí rueda de nuevo, usando la inercia para adelantar a un dúo de muchachos. Paso por meta y llano. Empezaba a notar que iba un punto por encima de mis posibilidades. Llegamos al repecho largo. Mi grupillo se unió a otro y la subida se hizo en fila india. Decidí perder posiciones a propósito para no ahogarme. Aún así no perdí comba y subí con ellos. Al coronar el grupo se compactó. En el tramo posterior mi grupo adelantó a varios dispersos. Y el momento clave. El segundo paso por el repecho corto. De nuevo, el grupo se rompe y esta vez el que lo paga soy. Entro en crisis y ne quedo atrás. las piernas no me van y se me hace eterno. Con la idea de recuperar aire, me relajo y confío en el descenso pero ni así. Me voy quedando atrás y me pasa lo que no quería. Todo el tramo desde meta hasta inicio del repecho solo. Y no solo eso. El repecho largo me machaca y en su ascensión me adelantan varios corredores. Y peor, me pasan sin ninguna posibilidad de coger una rueda que me lleve hasta arriba. Corono solo y solo callejeo. Veo a lo lejos, tres chicos de unos 15 años, con evidentes signos de haber cubicado mal. Marco un ritmo con ellos en el punto de mira de mi gorra. Cuando parece que les recorto, que me echo encima, pegan un acelerón y se van con una facilidad pasmosa. Malditos hijos de puta imberbes de pies ligeros. Al rato, dos corredores mas me pasan. A esas alturas, solo quiero acabar. Boqueo, me duelen las piernas y tengo los ojos llorosos. Al tomar una curva miro hacia atrás y mucha distancia. Delante, mucha distancia. trato de cubicar pero al llegar al repecho corto, vuelvo a clavarme. En el descenso, una chica me saca una treintena de metros pero ni ganas ni fuerzas de remontar. Encima, en la bajada, cojo el lado izquierdo ya que la meta está en una curva hacia ese lado. Y por el otro lado me pasa uno de rojo, me saca de rueda y se me va, alcanzando él casi a la chica de delante. Yo me conformo con dejarme ir y acabar. Para recuperarme me metí entre pecho y espalda, tres pintxos de chorizo a la sidra, dos acuarius y una coca cola. Estaba muerto.EL VERDERAPTOR EN ACCIÓN El cambio de estrategia me había sentado fatal.
Otro divertido verano preparando y disputando acontecimientos deportivos. A partir de ahora, a derramar ingentes cantidades de duende y arte en las canchas de baloncesto,
miércoles, 30 de septiembre de 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
FÉ EN ELLOS
Una brillante selección española ha ganado el oro en el Eurobasket 2015 después de un camino plagado de obstáculos los cuales han caido por el orgullo, el gen competitivo de esta selección y un Gasol estelar, imparable en ataque, inconmensurable en defensa, líder dentro y fuera de la cancha y MVP del torneo.
Y él protagonizaba la primera jugada del partido. Un tapón en el ataque lituano. Llull aparecía y con dos penetraciones daba las primeras ventajas. La defensa, in crescendo en el torneo, dejaba a los de Kazlauskas sin ideas y a remolque. Y la selección no era Gasol. Sergio Rodríguez dirigía y rompía defensa, Llull corría el campo, Mirotic se emboscaba en la esquina clavando los tiros y un dolorido Rudy pelaba cada balón tanto en defensa como en ataque. El resultado empezaba a ser claro y la ventaja era de 11 al finalizar el primer cuarto. 19-8.
La arenga del entrenador lituano en el intervalo tuvo poco efecto. La segunda línea española respondía. El eternamente esperado Claver sumaba en rebotes y anticipación defensiva y reyes convertía en arte lo que para los mortales es coger un rebote. Lituania se encomendaba a sus tiradores. Si acertaban, mantenían la distancia, si el aro escupía el balón, España reboteaba y corría. Y la ventaja aumentaba. 34-18 a 5 del final del segundo cuarto. Ahí vinieron los mejores momentos de los verdes. Kalnietis y Kuzminskas lograban dar tino a su bombardeo y estrechaban el marcador. Un triple en caída y sobre la bocina de Seibutis dejaban el marcador al descanso en un 41-33 que dejaba respirar a Lituania.
Pero poco aire pudieron tomar porque Gasol y Ribas echaron las manos a su cuello y ahogaron a los bálticos.
Entre los impecables movimientos del ala pivot y la puntería del alero, España se marcó un parcial de 11-2 que cercenó cualquier atisbo de reacción. 52-35 a 7 del final tras un triple de Ribas. Rudy caía lesionado tras un golpe en el bloqueo y no retornaba más a cancha. Su baja la cubría Claver de forma brillante. Tapones, rebotes, mucha actividad y un triple que colocaba el 60-42.
Gasol, esta vez, no era necesario. Pero dejaba destellos de que es un jugador de otra dimensión. Desde Jaabar, nadie ha ejecutado el gancho como el mayor de la saga.
Que la defensa era brillante lo demuestra el hecho de que en los primeros cinco minutos del último cuarto, España no anotó pero los lituanos solo arrancaron 4 escasos puntos. Basculaciones, ayudas y la intimidación de Gasol y Claver eran paredes contra las que se estrellaban los verdes. Bastó meter balones a Gasol y que los demás siguieran enchufados para que la distancia se fuera hacia arriba. Un triple de Llull a tabla destapaba el tarro de las sonrisas, de las lágrimas y de los abrazos. Con 27000 espectadores y 6 millones de españoles puestos de pie aplaudiendo acababa el eurobasket 2015. Y con la despedida del arbitraje del número 1 europeo, Luigi Lamonica jubilado por la edad.
Un oro de fe, trabajo, sudor y Gasol. Porque yo diré a los cuatro vientos YO VI JUGAR A PAU!!
Con cariño para José Carlos.
lunes, 29 de junio de 2015
UN BRONCE MAS QUE MERECIDO
La selección femenina ha cosechado el bronce en el Eurobasket 2015 disputado en Hungría y Rumania. Un bronce para un equipo que ha recolectado 7 medallas en sus últimos 8 campeonatos y que ha sido una de las sensaciones del torneo. La derrota en semifinales ante la poderosa Francia, nos dejó sin aspirar al oro. La vistoria en el partido por el bronce,más difícil de lo que el marcador supone, y donde la selección se ha gustado ante Bielorrusia en la segunda parte, ha dado a nuestras chicas un premio justo, merecido y con el añadido de plaza para el preolímpico.
Y diluyó el efecto tiempo muerto. Porque dos minutos después, el resultado era 67-51 para España tras una bonita maniobra de Torrens a aro pasado. Bielorrusa trató de imprimir mas velocidad a sus acciones pero lo que consiguió es hacer a las españolas el trabajo porque perdieron 13 balones. Como la jugada que significó el 69-56. Rebote Bielorruso. Nada mas recogerlo la pivot lanza al balón al alero para el contraataque pero una Cruz, muy oportuna, lo roba antes de que llegue su destino, cruza el campo y asiste a Ndour que anota a tabla. Faltaban 2.14 y era cosa hecha. Salieron las menos habituales en ambos conjuntos lo que bajó la intensidad y el partido discurrió sin sobresaltos, con unas bielorrusas entregadas y un banquillo español eufórico por el metal conquistado y el excelente papel mostrado a lo largo del todo torneo.
Cuando eres una de las favoritas al oro y pierdes en semifinales, el partido por el bronce es un partido que cuesta asimilar. Eso le pasó a España. Anduvo unos minutos desorientada y Bielorrusia lo aprovechó para coger el mando. Dos minutos tardaron las hispanas en anotar y fue un triple de Torrens. De la misma manera y con los tiros de Ziukova, las bielorrusas conseguían las primeras ventajas. 5-10 a 5 del final. Tras un tiempo muerto de Mondelo, sus pupilas salieron con la intención de ganar el partido desde la defensa. El problema es que al otro lado, las bielorrusas se empeñaban en trabar el juego hispano. Usaban su juego físico en todas las facetas y aunque se cargaban de faltas dificultaban la fluidez anotadora. Ndour empezaba a dominar los rebotes y las constantes ayudas frenaban a Leuchanka, la estrella de su equipo.
Tanta intensidad defensiva en ambos bandos, convertía cada tiro en una constante pelea y cada canasta en un botín. Torrens conseguía buenas canastas y cuando penetraba sacaba el balón para buenos tiros. A falta de 2.15 el entrenador de las ex soviéticas pedía tiempo muerto, con su equipo dominando por 6, 12-18 pero con la dinámica cambiando. Después de buenas defensas y fallos imperdonables a este nivel, el marcador no se movió y se llegó a final del cuarto con el mismo resultado.
Alba Torrens salía al parquet muy enchufada. Dos robos suyos consecutivos, y cuatro puntos en sus correspondientes contras. 18-18 en minuto y medio. Cuando Torrens incendiaba a su equipo con un triple que ponía el 21-18 a 7.10, Buyalski tenía que pedir tiempo muerto ya que sus jugadoras habían errado sus seis primeros ataques y España empezaba a carburar. Xargay aprovechaba la vigilancia sobre Torrens para disponer de buenos minutos cara al aro y sustentados sus puntos por la defensa de anticipación (6 robos por ninguno rival) España tomaba ventaja con el 30-24 a 3.10 del final. Era un momento para demarrar, pero las bielorrusas no volvieron la cara.
Aceptaron el duelo defensivo y cortaron la efectividad hispana. Buenos desplazamientos laterales, la ayuda de Leuchanka en las penetraciones y España no pudo aprovechar su momento. Entre Leuchanka y Papova colocaron tres gorros en esos instantes difíciles para las suyas. Y España no pudo aprovechar su momento porque la jugadora mas entonada de Mondelo, Marta Xargay tenía que retirarse al banquillo tras cometer su tercera falta personal. Una breve indecisión en pista y las bielorrusas se ponen a 2, 30-28 con 2.40 por jugar. Palau ingresa en pista y aporta serenidad. España defiende bien el ataque rival que les podría haber puesto por delante y se vale de Torrens desde el exterior y de Ndour en el interior para terminar el cuarto por encima, 34-30.
España salía con ganas de morder. La defensa era implacable y dificultaba mucho los ataques bielorrusos. Sin embargo, la ansiedad por anotar estropeaba la ofensiva hispana. En varios momentos, en los que la tranquilidad era clave, las prisas por sentenciar se trasformaban en tiros errados o buscar pasillo donde la defensa estaba bien plantada. Bielorrusia vivía porque España se lo permitía.La labor de ambas pivots españolas era impagable.
Secaban las torres rivales en un lado y defendían su rebote. Y en el otro, los buenos movimientos de Ndour cerca del aro y el tiro de Nicholls desde 5 metros mantenían a las de Mondelo. 42-39 a 6 del final. De nuevo desde atrás se dio el estirón. Dos robos españoles y un precipitado tiro bielorruso con la bocina de 24 amenazando dejaban a las de Buyalski con un parcial en contra de 6-0 cuando de nuevo Torrens soltó el brazo. La mallorquina, incluida en el quinteto ideal, lanzó las suyas hasta el 48-39 a 3.15 del final. Tiempo muerto del coach bielorruso ante el repertorio exhibido por la alero española. Tanto de fuera como en penetraciones, Torrens encontraba como anotar. Y muy inteligente, cuando era cerrada, buscaba a una compañera desmarcada. Y sus compañeras no fallaron. Cruz, Astou y Nicholls aprovechaban ese espacio para clavar canastas. Pero ese alarde anotador hubiera quedado en nada sin la defensa hispana. Esta defensa consiguió que Bielorrusa solo sumase una canasta de 2 y un tiro libre en los últimos 4 minutos. La bocina del final del tercer cuarto dejaba la ventaja española en 11 puntos. Un 55-44 que daba media medalla a las de Lucas Mondelo.
Biolorrusia empezó el cuarto con ganas de medalla. Harding dirigía y anotaba desde media distancia. Pero España es mucha España. Y con recursos. Otra vez era la reincorporada Xargay quien aprovechaba sus tiros y se iba a los 15 puntos. Con sus acciones, y el poderío de Ndur en el rebote defensivo contrarrestaba las tímidas embestidas rivales que pasaban por el intento de lanzamientos desde la línea de 6.75 ya que Leuchanka solo aparecía en aisladas jugadas individuales. Pero tratar de meter triples cuando hay una mano española cerca es muy difícil. Por lo molesto que es y la rapidez conque tienes que ejecutarlo. La asfixiante defensa conseguía que los tiros no fueran claros.A 6 minutos, 62-49 tras un bonito lanzamiento en suspensión de Marta Xargay.
Buyalski pedía tiempo muerto en un último intento de rearmar a las suyas. Le sirvió de poco ya que su ansiedad fue aprovechada por las españolas. La veterana Laia Palau volvió a pista para evitar descentramientos inoportunos y de nuevo Alba Torrens martilleó el aro bielorruso. La jugadora del Ekaterimburgo acabó con 25 puntos que la sirvieron para liderar el ranking de anotadoras del campeonato. Otro hito para ella.Y diluyó el efecto tiempo muerto. Porque dos minutos después, el resultado era 67-51 para España tras una bonita maniobra de Torrens a aro pasado. Bielorrusa trató de imprimir mas velocidad a sus acciones pero lo que consiguió es hacer a las españolas el trabajo porque perdieron 13 balones. Como la jugada que significó el 69-56. Rebote Bielorruso. Nada mas recogerlo la pivot lanza al balón al alero para el contraataque pero una Cruz, muy oportuna, lo roba antes de que llegue su destino, cruza el campo y asiste a Ndour que anota a tabla. Faltaban 2.14 y era cosa hecha. Salieron las menos habituales en ambos conjuntos lo que bajó la intensidad y el partido discurrió sin sobresaltos, con unas bielorrusas entregadas y un banquillo español eufórico por el metal conquistado y el excelente papel mostrado a lo largo del todo torneo.
Lejos de hundirse al no poder pelar por el oro, España sacó a relucir esa ambición e ilusión que le ha caracterizado siempre y consiguió finalizar el campeonato con un bronce colgado al cuello. Un bronce con sabor a oro, que confirma el buen trabajo del equipo técnico liderado por Lucas Mondelo. Un trabajo que exhibe sobre el parquet, presente y futuro en una selección repleta de talento y muy respetada a nivel internacional.
jueves, 25 de junio de 2015
SIN DISCUSIÓN
Un equipo gana cuatro títulos. Los gana en Septiembre, Febrero, Mayo y Junio. En cada uno de ellos, sumando el de la liga regular, acumula 4 MVP diferentes. Practica un baloncesto vistoso, eléctrico, alegre y alejado de parámetros puramente defensivos y ataques teledirigidos. Ese equipo no merece una crónica, merece un aplauso. Ese equipo es el Real Madrid 2014-15. Y esta es la crónica del rotundo 3-0 endosado al Barça en la final de la Liga Endesa.
EL PRIMERO
Para evitar
repetir el 0-1 de la final del año pasado el Real Madrid salía enchufado y
acertado. Pero el FC Barcelona aguantaba las embestidas blancas y los primeros
minutos circulaban parejos. Los de Pascual utilizaban su poderío interior para
mantener el tipo en un Barclays abarrotado y entregado a la causa. Pero el
plan comenzó a fallar en cuanto Tomic cometió su segunda personal poco antes de
acabar el cuarto. En un breve lapso de tiempo Noción, Rodríguez y Rudy
martilleaban el aro rival con triples que lanzaban a los blancos con +10. La
última canasta del cuarto era para Hezonja que taponaba la sangría y dejaba el
luminoso en 27-20.
Un Navarro
acertado se unía a Hezonja en la ofensiva culé y evitaban la escapada de los de
Laso. Las huestes blancas entraban en un duelo a aciertos. Cada buena canasta
de los de Pascual, era respondida por una canasta blanca. En un esfuerzo
colectivo, tanto defensivo como ofensivo, el FCB lograba rducir diferencias
para ponerse a cuatro en un momento crítico para el Madrid. Ahí aparecía
Carroll. Sus canastas, tras salir de bloqueo y lanzando según recibe deberían
estar en el manual de los tiradores.
Sus puntos daban oxígeno y Felipe Reyes, incombustible y bregador junto a, un activo en ambas zonas, Rudy, conseguían devolver la decena para los suyos. Decena que recortaba Lampe para dejar la ventaja local en 7 al descanso. 47-40.
Sus puntos daban oxígeno y Felipe Reyes, incombustible y bregador junto a, un activo en ambas zonas, Rudy, conseguían devolver la decena para los suyos. Decena que recortaba Lampe para dejar la ventaja local en 7 al descanso. 47-40.
Rudy
conseguía los 10 de nuevo con una canasta desde los 6.75. El Barca se ponía el
mono de trabajo en defensa y cortaba la fluidez blanca. Con ello recuperaba
sensaciones y el trabajo de Huertas y Lampe en ataque le permitía recuperar
puntos. 50-45.Muchos nervios, tensión, intensidad y desgaste defensivo daban
como resultado que los puntos cayeran con cuentagotas. Ni el Real Madrid
conseguía escaparse, ni el FC Barcelona lograba acercarse a menos de dos
canastas. Ambos coachs rotaban los banquillos intentando romper una dinámica
que no tranquilizaba a nadie. Infructuosamente porque el tercer cuarto cerraba
el tanteo con +6 para los locales.
El último
cuarto empezaba con las punterías totalmente desacertadas. Hasta dos minutos y
medio tardaron los jugadores en meter un balón en el cesto. Y fue Reyes quien
dio el pistoletazo a los suyos. Porque, a pesar de que anotó Oleson, fueron los
madridistas quienes primero se quitaron la losa y soltaron las muñecas. A golpe
de carrera y triple, la diferencia se elevó de nuevo a los 11 puntos cuando
Llull anotaba a tabla a 5 del final. Hezonja fue el catalizador de la remontada
blaugrana. Se echó el equipo a la espalda y catapultó a los suyos hasta
enjuagar la diferencia y ponerse a 2 con 2.35 por jugar. En estos minutos
surgieron los cracks. Un intercambio de canastas entre Oleson y Rodríguez y el
choque que entra en el último minuto con +2 blanco y bola. El FC Barcelona
defiende bien, el tiro es errado pero de las varios manos que van a por él son
las de Rudy las que se hacen con el rebote. Y del posterior ataque, el Madrid
sale con cuatro puntos tras dos tiros libres del mismo jugador. Con el crono en
contra, el FC Barcelona se ve obligado a lanzamientos rápidos que no entran y
desde la línea de 5.30, el Real Madrid se lleva el primer punto por 78-72.
EL SEGUNDO:
Nada más empezar el cuarto ya se veían los derroteros del
match. Con un Llull sublime, el Real Madrid atropellaba a su rival. Lo
atropellaba, daba marcha atrás y volvía a atropellarlo. Más acierto que su
rival, más intensidad que su rival, más rebotes que su rival, más asistencias
que su rival. Los puntos caían inmisericordes en el lado blanco mientras que un
impotente Barça se veía zarandeado por el vendaval. Que un primer cuarto de una
final acabe 31-10 lo dice todo. Ni
apretando los dientes en defensa, conseguía el Barça parar a los de Laso. En la cima de la ola, Sergio Llull. Carreras, pases, puntos y un
carácter ganador que le hacían imparable en cualquier situación. Un cuarto y
partido decidido.
Cuando la defensa culé era buena, los tiros eran mejores y cuando el FC Barcelona flojeaba, el Madrid encadenaba punto tras punto.
Cuando la defensa culé era buena, los tiros eran mejores y cuando el FC Barcelona flojeaba, el Madrid encadenaba punto tras punto.
El FC Barcelona encontraba a Doellman para atisbar la
remontada. Pero el Madrid estaba de dulce y oro. Buenas defensas, rápidas
transiciones, excelentes opciones de tiro y superioridad bajo los tableros. Al
FC Barcelona le costaba un mundo anotar. Algo que los blancos hacían, sin
aparente esfuerzo. El ímpetu culé cobró fuerza con dos buenas acciones de
Oleson pero se diluyó como un azucarillo. Con Tomic apagado y Navarro, en el
banco lesionado, todo el esfuerzo de Doelman fue baldío porque solo servía para
ganar el parcial del cuarto por 3 y dejar, al final del mismo, la ventaja local
en 17 puntos.
Doellman , otra vez, daba la cara por los suyos en el
segundo cuarto. Los primeros nueve puntos de los azulgrana llevaban la firma
del ala pivot de Ohio. Pero Rudy ejercía de apaga euforias, contestando con
buenas canastas para mantener 15 de renta. El Madrid sacó ventaja de ser mas
coral. Reyes, Ayón, Nocioni y Llull completaban el esfuerzo del de Palma de
Mallorca. En el bando opuesto, Tomic no lograba continuidad y solo algún ramalazo aislado de los hombres
exteriores permitía tomar el relevo del alero. Nadie tomaba la
responsabilidad. En cuanto Doellman acusó el cansancio, de nuevo regresaron los
20 puntos. Y 21 con un 2+1 de Nocioni. Un triple de Abrines, desde medio campo
y sobre la bocina de cuarto dejaba este en 76-56 para las huestes de Laso.
Si alguno pensaba que ese triple podía ser un punto de
inflexión, el arranque blanco despejó cualquier duda. El FC Barcelona claudicó
y guardó fuerzas para el tercero reservando jugadores. También lo hizo Laso y
sentó a Llull, en medio de una estruendosa ovación de un Barclays Center puesto
en pie. Rendido a un jugador, menos mediático que sus compañeros de equipo y
selección pero treméndamente efectivo , comprometido con el equipo y vital en
los últimos títulos blancos. En la que puede ser su despedida (Rockets??)de la
parroquia madridista, ofreció un recital al alcance de muy pocos. Al final,
números redondos. 20 puntos de ventaja con un 100-80 y 2-0 en la eliminatoria,
antes de trasladarse a la Ciudad Condal.
EL TERCERO
Un Palau abarrotado veía como los suyos, con otra
disposición, conseguían lo que no habían conseguido en partidos anteriores. Marcar
el ritmo. Pero a medida que transcurría el cuarto se vislumbraban futuros
problemas. Solo un descomunal Tomic (protagonista de una inusual jugada, falta
en el salto inicial) era capaz de aguantar el ritmo de un Real Madrid que
ofrecía mas polivalencia en su juego ofensivo.
El Madrid contemporizaba y buscaba su momento. En el Barça, ausente Navarro por lesión, nadie era capaz de tomar el rol de líder y Pascual, no acertaba con la tecla a pesar de sus numerosos cambios. Con todo ello, el partido finalizaba el cuarto en tablas. 17-17 con 12 puntos de Tomic, hoy si, en papel determinante, pero sin tiro exterior local.
El Madrid contemporizaba y buscaba su momento. En el Barça, ausente Navarro por lesión, nadie era capaz de tomar el rol de líder y Pascual, no acertaba con la tecla a pesar de sus numerosos cambios. Con todo ello, el partido finalizaba el cuarto en tablas. 17-17 con 12 puntos de Tomic, hoy si, en papel determinante, pero sin tiro exterior local.
El momento blanco llegó en el segundo cuarto. Laso sacó
su segunda línea, la guerrera y el partido se tornó visitante.
Con Tomic ahogado por la defensa y Rodríguez junto a Carroll en plan killers, el Real Madrid tomó ventaja desde la línea de 6.75. Como Tomic era defendido en ayudas, doblaba balones que sus compañeros no aprovechaban. Un dato de final de cuarto. El Real Madrid acababa con un 70% de acierto en el triple por un paupérrimo 20% de su rival que encima, lo había intentado en más ocasiones. Y el doble de rebotes por lado visitante. Con estos parámetros la conclusión era lógica. Del +4 al +8 y de ahí al +11. Y Carroll silenciaba la grada con su canasta y los +14. Los pocos aciertos blaugrana llegaron en ese momento y redujeron a 10 con triples de Oleson y Doellman. Todo el trabajo culé lo echó por tierra Maciulis, silencioso y eficaz, que con cuatro puntos consecutivos, devolvió los 14 al finalizar el cuarto.34-48.
Con Tomic ahogado por la defensa y Rodríguez junto a Carroll en plan killers, el Real Madrid tomó ventaja desde la línea de 6.75. Como Tomic era defendido en ayudas, doblaba balones que sus compañeros no aprovechaban. Un dato de final de cuarto. El Real Madrid acababa con un 70% de acierto en el triple por un paupérrimo 20% de su rival que encima, lo había intentado en más ocasiones. Y el doble de rebotes por lado visitante. Con estos parámetros la conclusión era lógica. Del +4 al +8 y de ahí al +11. Y Carroll silenciaba la grada con su canasta y los +14. Los pocos aciertos blaugrana llegaron en ese momento y redujeron a 10 con triples de Oleson y Doellman. Todo el trabajo culé lo echó por tierra Maciulis, silencioso y eficaz, que con cuatro puntos consecutivos, devolvió los 14 al finalizar el cuarto.34-48.
Salió con mejor puntería el FC Barcelona pero como su
defensa, era superada por las tropas madridistas las diferencias continuaban en
la decena. Cuatro minutos le costó a los de Pascual bajar de 10.
El Real Madrid estaba en su salsa. Jugaba con la ansiedad local y mantenía el tipo. Tras un tiempo muerto, los blaugrana salieron encorajinados y cerraron filas en defensa. Ayudas en los bloqueos, intensidad en los desplazamientos, blindaje del rebote ofensivo y canasta sacadas del corazón y la garra.
Con eso lograron cortocircuitar al Real Madrid, sorprendido por la furia culé. Tomic lideraba pero no estaba solo. Doellman y Abrines colaboraban. Con una canasta del croata y dos triples de los exteriores, el FC Barcelona lograba marcar 5 de ventaja. Con el Barça lanzado y eufórico, Sergio Rodríguez se marcaba un triple desde 8 metros, bajaba la pasión del Palau y dejaba el final del cuarto con +2 local.67-65.
El Real Madrid estaba en su salsa. Jugaba con la ansiedad local y mantenía el tipo. Tras un tiempo muerto, los blaugrana salieron encorajinados y cerraron filas en defensa. Ayudas en los bloqueos, intensidad en los desplazamientos, blindaje del rebote ofensivo y canasta sacadas del corazón y la garra.
Con eso lograron cortocircuitar al Real Madrid, sorprendido por la furia culé. Tomic lideraba pero no estaba solo. Doellman y Abrines colaboraban. Con una canasta del croata y dos triples de los exteriores, el FC Barcelona lograba marcar 5 de ventaja. Con el Barça lanzado y eufórico, Sergio Rodríguez se marcaba un triple desde 8 metros, bajaba la pasión del Palau y dejaba el final del cuarto con +2 local.67-65.
El Madrid no se iba a dejar comer la tostada. Entre el
Chacho y Carroll, remontaron y de nuevo desventaja blanca ayudados por las
aportaciones de Nocioni y Maciulis. Llull estaba muy bien defendido pero eso le
permitía dirigir y mover la defensa rival. Con Tomic, cargado de personales
y poca ayuda de los demás, el Barça
perdía fuelle. Recuperaba aire con unos tiros libres de Abrines y una
antideportiva de Slaughter. Buenos momentos de Storansky y Abrines. Jugadas
rápidas sacando canastas en poco tiempo y lograron entrar en el último minuto
con 5 de desventaja.
El Madrid apura y falla, otra jugada rápida de los blaugrana. Tomic postea y anota a tabla. +3 blanco y bola a 35 segundos. Y a 15 segundos, con Oleson encima y la amenaza de la bocina de 24, el estadounidense Carroll se levanta desde 6 metros y la clava en la red.
Canasta que decide el partido porque aunque Tomic anota a posteriori a 9 segundos, Llull, MVP de las finales, sentencia desde los tiros libres. El Barça pone fin a su nefasta temporada con una jugada de Doellman que en su bote al penetrar, el balón le golpea en el pie y se pierde por la línea de fondo. La cara contraria, el temporadón blanco cerrado con broche de oro y en casa del eterno rival.
El Madrid apura y falla, otra jugada rápida de los blaugrana. Tomic postea y anota a tabla. +3 blanco y bola a 35 segundos. Y a 15 segundos, con Oleson encima y la amenaza de la bocina de 24, el estadounidense Carroll se levanta desde 6 metros y la clava en la red.
Canasta que decide el partido porque aunque Tomic anota a posteriori a 9 segundos, Llull, MVP de las finales, sentencia desde los tiros libres. El Barça pone fin a su nefasta temporada con una jugada de Doellman que en su bote al penetrar, el balón le golpea en el pie y se pierde por la línea de fondo. La cara contraria, el temporadón blanco cerrado con broche de oro y en casa del eterno rival.
lunes, 18 de mayo de 2015
FALTABA NOCIONI
La novena Copa de Europa para el Real Madrid. Después de fallar en dos finales consecutivas, para la tercera encontró ese coraje y garra que le había faltado en las anteriores. Con kilates de baloncesto, arrojo defensivo y la experiencia acumulada, los blancos no fallaron en su Final Four y derrotaron, primero a los turcos del Fenehbace (96-87) y en la final, a los griegos de Olympiakos (78-59).
LA SEMIFINAL
El inicio era más favorable para un
Fenerbahçe que intimidaba con sus torres cerrando el aro para los grandes del
Real Madrid y las penetraciones de los pequeños. Como tampoco había tiro
exterior, el plan igualaba el partido. El Madrid cogía las primera ventajas de
los tiros de Rudy y Carroll.
La búsqueda de los hombres interiores turcos
cargaban de personales a sus contrarios blancos. Los de Laso se apoyaban en un
activo y chispeante Sergio Rodriguez para seguir mandando en el luminoso. Los
de Obradovic utilizaron su poderío interior para recortar primero y ponerse por
delante después, gracias a un mate de Vessely. Y por delante terminaban el
primer cuarto después de una canasta en suspensión de Predlzic.
El segundo cuarto madridista fue sublime. Con Ayón y Nocioni como aguerridos estandartes lanzaron a su equipo en el marcador. Se asistían mutuamente, cerraban su aro y conseguían puntos y faltas. Un parcial de 7-0 obligaba a un tiempo muerto de Obradovic que no conseguía parar la sangría. Vesely era secado por Ayón y por ahí naufragó el barco turco. Dos triples de Rivers y máxima ventaja con un 34-23. Sergio Rodríguez manejaba la batuta a la perfección en un Real Madrid donde todos aportaban. Al contrario que en el Fenerbahce donde solo Goudelock y Vessely mantenían el tipo. Muy poco para un Real Madrid que olía sangre y se lanzaba a deguello alcanzando los 20 puntos con un triple de Rivers. El equipo turco no funcionaba ni en defensa ni en ataque, con 8 balones perdidos. Con una pausa para respirar, el Real Madrid dejaba la diferencia al final del cuarto en +20, 55-35.
En el tercero el Fenerbahce tiraba
de orgullo pero el Real Madrid lo hacía de puntería y respondía a las
trabajadas canastas turcas un carrusel de triples. Con uno de Rudy y otro de
Carroll, +27 con 67-40. Ahí entró la relajación blanca. Ayón cometía su tercera
falta personal y Vessely lo aprovechaba para conseguir canastas. No parecía más
que orgullo pero el Madrid no supo gestionar ese baloncesto rabioso.
El pivot
era ayudado por Goudelock y Bogdanovic y entre los tres rebajaron en un primer parcial hasta los -18
y tras un pérdida infantil madridista con canasta turca, Laso pedía tiempo
muerto con la diferencia blanca en +16, 67-51 y un parcial de su rival de 3-16.
El Madrid estaba un tanto desdibujado y había perdido frescura. Un momento de
dudas que se solventaron con tiros libres y con la vuelta de Ayón al parquet
que reclamó como suyo el territorio de ambas pinturas. El tremendo esfuerzo de
Fenerbahce era minimizado poniendo el +19 y terminando el cuarto con un tapón
de Nocioni sobre la penetración de Goudelock. 76-57.
Si quedaba alguna duda, Rivers
apareció en el primer ataque para conseguir su cuarto triple de cuatro
intentos. La fiesta en la grada y la efectividad blanca desquiciaban al
Fenerbahce. Muchas protestas y gestos que acabaron con dos técnicas y una
antideportiva y con el público turco tirando algún objeto en medio de los
gritos de Vessely que enardecían a los
suyos. Con los blancos pensando en la final, el Fenerbahce fue acercándose en
el marcador.
El Madrid alargaba sus ataques pero no conseguía puntos apurando
el reloj de lanzamiento y los otomanos, con todo perdido se lanzaron a la
desesperada a base tiros rápidos. Goudelock ponía a los suyos a 12 , 84-72 a
3.25. Nadar para ahogarse en la orilla. A pesar de la eliminación de Ayón el
partido no se le escapaba con Llull ejecutando, ahora sí, la canasta rival. Un
triple del base respondía a Goudelock y con ese +15 y el tiempo que restaba, el
Madrid evitó desgastes innecesarios y
caer en las provocaciones del rival dejando morir el partido en un insulso
intercambio de canastas.
Un segundo cuarto brillante unido a una segunda parte tirando de brega y experiencia, el Madrid se plantaba en la final de su Final
Four, esperando romper el mal fario de
las anteriores.
LA FINAL
La final empezaba con el Madrid algo
nervioso. La cerrada defensa helena y el
acierto de Lojeski daban las primeras ventajas a Olympiakos. Los griegos
demostraban ser correosos y aunque el Madrid empezaba con buen acierto
exterior, la pintura era de ellos y por ahí hacían daño. Y sin embargo el Madrid había empezado alegre
y anotador. Un mate de Rudy, tras rebote ofensivo ponía el 6-1 . Spanoulis
estaba excelentemente defendido pero sus compañeros sostenían el equipo. Sobre
todo Lojeski que martilleaba el aro rival y conseguía dar la vuelta, 10-16. La
brega defensiva de Olympiakos cerraba el camino a su aro e impedía los
lanzamientos cómodos. El Real Madrid no encontraba la forma de superar la
excelente defensa griega y se agarraba al coraje de Llull para coger aire. Las
diferencias no eran grandes pero el tempo del partido lo llevaban los del
Pireo. Laso buscaba con los cambios romper la dinámica del partido. Los de
Sfairopoulos lo tenían claro, impedir el
juego eléctrico blanco con una agresiva defensa, aún a costa de cargarse de
faltas personales pero mandando en el marcador. 15-19 al final del primer
cuarto. Los hombres de Laso no se encontraban cómodos y aunque defendían bien,
no lograban anotar con fluidez.
Tras el intervalo aparecía uno de
los héroes de la semifinal.
Nocioni, bien secundado por Maciulis, solo
necesitaba unos minutos para empatar el partido a 22 y levantar el ánimo de la
grada. Spanoulis, que había empezado el cuarto en el banquillo, volvía a pista.
Con una canasta marca de la casa, devolvía la ventaja y Olympiakos subía la intensidad
defensiva, rozando muchas veces lo antideportivo en algunos contactos
destinados a parar las rápidas transiciones blancas. Pero el partido era
dominado en ambos lados por el argentino Nocioni. Su defensa y sus buenos movimientos
ofensivos, liberaban compañeros. Maciulis conseguía con un triple, adelantar a
los suyos. Con el listón muy alto por las faltas griegas, los madridistas
fueron penalizados con varias faltas que
acercaron a los del Piero a la línea de tiros libres. Los aciertos helenos en
lanzamientos desde la línea de 5.75 no permitían a los de Laso irse en el
marcador. Como la efectividad anotadora griega era pobre, su coach pidió tiempo
muerto para enderezar los ataques.
Y le salió el tiro por la culata porque las jugadas
fueron peor ejecutadas permitiendo contraataques blancos, aumentar la renta a
8 puntos y la imperiosa necesidad de volver a pedir tiempo muerto. Algo
espabilaron porque Hunter encestaba tras cuatro minutos sin hacerlo su equipo.
Pero se encontraron con un triple final de Rivers que ponía mas en franquicia
el marcador al final del segundo cuarto. 35-28 con un +7 de ventaja blanca y la
dinámica del partido cambiando de bando.
El tercer cuarto veía a un Olypiakos
tratando de parar el ritmo del partido y a un Madrid más confiado y sacando
provecho de su velocidad. Llull corría la cancha tras rebote y anotaba un cesto
marca de la casa. El Olympiakos seguía a lo suyo, posesiones largas y tratar de
parar las contras tras rebote defensivo blanco. Pero no hace falta correr para
anotar y Rudy conseguía el +11 con un triple que obligaba a Sfairopoulos a solicitar un tiempo muerto. 40-29. El
Olympiakos varió y empezó a correr y
tras dos canastas en rápidas transiciones era Pablo Laso el que pedía tiempo
muerto. Las remontadas griegas eran conocidas y el vitoriano quería impedirla.
Pero no acertó. Los tiros no entraban y de nuevo surgió la figura de Lojeski.
Entre él y Sloukas bombardearon el aro blanco y lograron un parcial de 12-0
para poner en el luminoso el 40-41 y la ventaja era griega. Cambios en el
Madrid y de estos cambios es Carroll el héroe. Tras cuatro triples errados de
forma consecutiva por las huestes de Laso, Carroll atinaba y no uno ni dos,
sino con tres triples que devolvían el parcial anterior. Tras unos minutos sin
anotar el Madrid encontró el filón Carroll. Se defendió mejor y se pudo correr.
El Chacho anota una bandeja y la ventaja llega a los 8 puntos. De nuevo , como
en semifinales, el Madrid tuvo un momento de dudas pero esta vez fue Carroll el
salvador. La aportación de Sloukas permite a Olympiakos no perder la estela y
acabar el cuarto con -7 de diferencia. 53-46. Quedaba un cuarto y se esperaba a
los griegos. Se esperaba su enésima remontada pero el Madrid se retiró de la
cancha juramentado para que eso no ocurriera.
Y para realizar eso nada como el
Txapu. Olympiakos estaba mas pendiente de anotar que de gastar fuerzas en la
defensa, y con eso descuidó su retaguardia. Con Sergio corriendo, Nocioni en todos lados
y Slaughter como un titán, el Madrid elevó la renta hasta los 10 tras una canasta del pivot de California.
60-50. Un triple de Sloukas permitía soñar a los helenos que tuvieron un ataque
para acercarse a 5. Pero lo que parecía una canasta segura, se tornó en robo de
Sergio Rodriguez que cruza la pista y
asiste a Nocioni fuera de la línea de 6.75. El balón vuela y se incrusta en la
yugular del Olympiakos que se empezó a
desangrar. En semifinales, Olympiakos remontó nueve puntos de la mano de
Spanoulis pero en la final, el base de Larissa estaba seco de anotación y de
movimientos. La excelente defensa de Rivers y las constantes ayudas de los
compañeros de este, lo dejaban en un -2 de valoración. Con cinco minutos por
jugar el Madrid gestionó las embestidas griegas. Y con Nocioni, justo MVP,
demostrando el porqué.
Porque lo mismo anotaba un triple manteniendo los 10 de
ventaja que colocaba un tapón sobre Sloukas anterior al contraataque con
el que Llull ponía el +13 con dos tiros libres a 4.15.
Cuando un equipo llega tres veces a
la final de la Euroliga es por algo. No solo el baloncesto se la debía al Madrid
por su constancia sino que el alegre juego blanco, vibrante y ofensivo se merecía el cetro que en anteriores
ocasiones se le negó. En esta ocasión, unió a ese desenfado ofensivo una
admirable entrega defensiva para anular a Spnouilis. A la tercera fue la
vencida. Faltaba Nocioni en las dos anteriores.
domingo, 10 de mayo de 2015
GOLEADA ESTÉRIL
Había que ganar y esperar resultados. La SD Etxebarri ha cumplido con un contundente 8-0 sobre el Balmaseda pero el Trapagarán no ha fallado en su visita al Abanto y con un 2-6 se ha proclamado campeón de Copa. El vendaval de fútbol y goles desatado por los blaugrana en su campo solo ha servido para despedir el fútbol 7 en su vertiente oficial con un buen sabor de boca.
Como el Balmaseda también tenia opciones en la competición, los locales han salido a no dejarse sorprender. Dueños del balón desde el principio han empezado a combinar y a llegar. Con una modificación sustancial en el centro del campo. Iñigo se quedaba en el banquillo y su puesto, como capitán y mediocampista, lo ocupaba Jon. Se perdía algo en toque combinativo pero se ganaba en las diagonales sobre los extremos. Asier y Koldo buscaban las carreras y los centros al área. Encontraban con facilidad la espalda rival y llegaban las ocasiones. El Balmaseda no acertaba a salir y sus tímidos ataques eran cortados por Endika y Oier. Y el primer gol. Asier recibe de Oier y de ahí a Jon, en centro del campo, que progresa. Los defensas reculan ante el avance del jugador local y le dejan llegar a posiciones de disparo. Jon no desaprovecha al ocasión y percute duro y abajo. Pegado al poste, el balón llega a las mallas haciendo imposible la estirada del arquero. 1-0.
Con la lata abierta, el equipo local ha seguido insistiendo. Buenos pases, geniales desmarques y excelentes individualidades. Asier, recibe de Oier, y encara en zona de medios. Hace la bicicleta y arranca. Se va de su par y con un sutil toque salva la ayuda de otro defensor. Cabalga la banda y llega a línea de fondo. Su excelente pase al segundo palo lo remacha Alex en boca de gol. 2-0. Las oportunidades caían por ambas bandas y por el centro. Esta zona o visitante no controlaba los pases, o más bien despejes, de sus compañeros zagueros y el partido se volvía monótono. Eneko solo aparecía para dar continuidad en salidas de balón pero tenía que ponerse las pilas para meter una mano salvadora a un tiro de falta. El atezaina desviaba con las puntas de los dedos el balón que tras dar en el larguero y tocar la chepa de Eneko era despejado por Oier. PARADA DE ENEKO Y de lo que podía haber sido el gol visitante a la sentencia local. Asier cambia y en lugar de correr la banda, se va hacia el centro. Combina con Alex y salvan la línea defensiva. El rubio delantero arrastra a uno de los defensas y cede a Koldo que se planta solo. Fuerte disparo que el cancerbero no alcanza y besa las mallas. 3-0. Con relajación y alguna que otra oportunidad marrada acababa el tercio.
Con el resultado y juego claros, el partido se ha anestesiado en el segundo tercio. Jon cambiaba de puesto ante la entrada de Iñigo y convertía su carril en una autopista hacía la portería. Bien conjuntado con Iker, muy acertado a la hora de sacar el balón, Jon era un puñal. La primera era para él. Su entrada desde banda le deja mano a mano con el portero pero su potente disparo se marcha desviado.
La otra banda pedía su protagonismo. Unai hace un excelente balance defensivo y corta un pase que aprovecha para dar en largo sobre la carrera de Izotz. Conduce y otea. Y rompe a su defensor ganado el espacio pagado a la cal. Desde segunda línea llega Iñigo. La zurda de Izotz envía el balón preciso pero Iñigo no atina y a puerta vacía lo manda por encima del larguero. Si en el primer tercio, el Balmaseda se ha acercado poco, menos ha sido en este. Balones largos eran el arma utilizada pero sin precisión y con la defensa blaugrana muy atenta, las posibilidades de conseguir algo eran casi nulas. Eneko se convertía en mero espectador y su máxima tensión era cuando tenía que sacar el balón después de que alguno de sus defensas robara el balón y utilizara al guardameta para empezar la jugada. Otra falta, esta vez desviada, un tiro lejano, que Iker tapa magistralmente y otro mal rematado desde fuera del área que el arquero local atrapa sin problemas eran todo el bagaje de los encartados. Que se ven de nuevo desbordados por banda. Iker sobre el desmarque en ruptura de Jon. Su velocidad le permite ganar la línea de fondo y hacer el pase de la muerte. Iñigo llega, otra vez desde atrás y mete el borceguí desviando la bola a la red
4-0. Un par de fueras de juego de Aritz e Izotz impedía ampliar la cuenta pero al poco Eneko sale a por un balón en profundidad, pausa el juego y lo saca para Unai que prolonga por banda con Izotz. Jon sorprende y aparece en el centro del ataque controlando el balón que el extremo le cede. Sin nadie que le encime, Jon se acomoda el cuero y larga un cañonazo que coge altura y rosca estrellándose en las redes después de limpiar las telarañas de la escuadra.5-0. El no bajar la intensidad, le estaba dando unos réditos fabulosos a la SD Etxebarri.
Con todo el pescado vendido, el último tercio servía para que Aritz se reveindicara. El voluntarioso delantero peleaba cada balón y lo intentaba de todas las maneras posibles pero sin acierto. Recibía en la frontal, encara y dispara. Su rosquita se envenena y acaba golpeando en el palo. Alex está muy atento, recoge el rechazo y la mete dentro. 6-0.
Sin intensidad, el Balmaseda se limitaba a capear el temporal con pocos acercamientos sobre portería local. Las únicas intervenciones de Eneko eran despejes a balones largos tratando de coger espalda defensiva que los de Balmaseda han usado como único recurso ofensivo. Con la defensa bien plantada y un centro de campo activo eran los locales los que controlaban y llegaban en oleadas. Aritz veía recompensado su ímprobo esfuerzo con un gol. Balón bombeado sobre área visitante que Alex baja, controlando con el estómago. Lo deja de cara para Aritz y este empala con fuerza. El balón sale catapultado hasta el fondo de las mallas. 7-0. Mas oportunidades, una pelota que Asier remata mordida, Izotz dispara suave a la manopla del portero, Endika tira fuerte pero desviado y Koldo no acierta en una llegada en diagonal. Quién si lo hace es Aritz.
Alex recibe en zona de tres cuartos de espaldas al marco. Con el cuerpo tapando el balón, se gira y deja atrás su marca. En carrera dibla al defensa que sale en la ayuda, aguanta la salida del portero y toca para Aritz, que libre de marca y en el palo contrario, la emboca en la jaula. 8-0. Ahí ha bajado la intensidad la SD Etxebarri. Los minutos que faltaban para acabar el encuentro han trascurrido con tranquilidad y con ambos equipos esperando el pitido final del trencilla.
RESULTADOS y CLASIFICACIÓN
Un gran partido y una gran goleada para despedir el Fútbol 7. Los empates ante el Abanto y el Trapagarán han lastrado al equipo en esta Copa que la Federación se ha inventado para alargar la temporada. Al final subcampeones. Con la mira puesta en los torneos de Suances y Logroño, lo que resta son amistosos en las dos vertientes, tanto en el Fútbol 7 como Fútbol 11 antes de acometer el partido mas importante de la temporada, la SuperCopa Esmeralda del 21 de Junio ante el Drink Team de los Padres en el Municipal de Etxebarri. Siempre y cuando la huelga no lo impida.
Como el Balmaseda también tenia opciones en la competición, los locales han salido a no dejarse sorprender. Dueños del balón desde el principio han empezado a combinar y a llegar. Con una modificación sustancial en el centro del campo. Iñigo se quedaba en el banquillo y su puesto, como capitán y mediocampista, lo ocupaba Jon. Se perdía algo en toque combinativo pero se ganaba en las diagonales sobre los extremos. Asier y Koldo buscaban las carreras y los centros al área. Encontraban con facilidad la espalda rival y llegaban las ocasiones. El Balmaseda no acertaba a salir y sus tímidos ataques eran cortados por Endika y Oier. Y el primer gol. Asier recibe de Oier y de ahí a Jon, en centro del campo, que progresa. Los defensas reculan ante el avance del jugador local y le dejan llegar a posiciones de disparo. Jon no desaprovecha al ocasión y percute duro y abajo. Pegado al poste, el balón llega a las mallas haciendo imposible la estirada del arquero. 1-0.
Con la lata abierta, el equipo local ha seguido insistiendo. Buenos pases, geniales desmarques y excelentes individualidades. Asier, recibe de Oier, y encara en zona de medios. Hace la bicicleta y arranca. Se va de su par y con un sutil toque salva la ayuda de otro defensor. Cabalga la banda y llega a línea de fondo. Su excelente pase al segundo palo lo remacha Alex en boca de gol. 2-0. Las oportunidades caían por ambas bandas y por el centro. Esta zona o visitante no controlaba los pases, o más bien despejes, de sus compañeros zagueros y el partido se volvía monótono. Eneko solo aparecía para dar continuidad en salidas de balón pero tenía que ponerse las pilas para meter una mano salvadora a un tiro de falta. El atezaina desviaba con las puntas de los dedos el balón que tras dar en el larguero y tocar la chepa de Eneko era despejado por Oier. PARADA DE ENEKO Y de lo que podía haber sido el gol visitante a la sentencia local. Asier cambia y en lugar de correr la banda, se va hacia el centro. Combina con Alex y salvan la línea defensiva. El rubio delantero arrastra a uno de los defensas y cede a Koldo que se planta solo. Fuerte disparo que el cancerbero no alcanza y besa las mallas. 3-0. Con relajación y alguna que otra oportunidad marrada acababa el tercio.
Con el resultado y juego claros, el partido se ha anestesiado en el segundo tercio. Jon cambiaba de puesto ante la entrada de Iñigo y convertía su carril en una autopista hacía la portería. Bien conjuntado con Iker, muy acertado a la hora de sacar el balón, Jon era un puñal. La primera era para él. Su entrada desde banda le deja mano a mano con el portero pero su potente disparo se marcha desviado.
La otra banda pedía su protagonismo. Unai hace un excelente balance defensivo y corta un pase que aprovecha para dar en largo sobre la carrera de Izotz. Conduce y otea. Y rompe a su defensor ganado el espacio pagado a la cal. Desde segunda línea llega Iñigo. La zurda de Izotz envía el balón preciso pero Iñigo no atina y a puerta vacía lo manda por encima del larguero. Si en el primer tercio, el Balmaseda se ha acercado poco, menos ha sido en este. Balones largos eran el arma utilizada pero sin precisión y con la defensa blaugrana muy atenta, las posibilidades de conseguir algo eran casi nulas. Eneko se convertía en mero espectador y su máxima tensión era cuando tenía que sacar el balón después de que alguno de sus defensas robara el balón y utilizara al guardameta para empezar la jugada. Otra falta, esta vez desviada, un tiro lejano, que Iker tapa magistralmente y otro mal rematado desde fuera del área que el arquero local atrapa sin problemas eran todo el bagaje de los encartados. Que se ven de nuevo desbordados por banda. Iker sobre el desmarque en ruptura de Jon. Su velocidad le permite ganar la línea de fondo y hacer el pase de la muerte. Iñigo llega, otra vez desde atrás y mete el borceguí desviando la bola a la red
4-0. Un par de fueras de juego de Aritz e Izotz impedía ampliar la cuenta pero al poco Eneko sale a por un balón en profundidad, pausa el juego y lo saca para Unai que prolonga por banda con Izotz. Jon sorprende y aparece en el centro del ataque controlando el balón que el extremo le cede. Sin nadie que le encime, Jon se acomoda el cuero y larga un cañonazo que coge altura y rosca estrellándose en las redes después de limpiar las telarañas de la escuadra.5-0. El no bajar la intensidad, le estaba dando unos réditos fabulosos a la SD Etxebarri.
Con todo el pescado vendido, el último tercio servía para que Aritz se reveindicara. El voluntarioso delantero peleaba cada balón y lo intentaba de todas las maneras posibles pero sin acierto. Recibía en la frontal, encara y dispara. Su rosquita se envenena y acaba golpeando en el palo. Alex está muy atento, recoge el rechazo y la mete dentro. 6-0.
Sin intensidad, el Balmaseda se limitaba a capear el temporal con pocos acercamientos sobre portería local. Las únicas intervenciones de Eneko eran despejes a balones largos tratando de coger espalda defensiva que los de Balmaseda han usado como único recurso ofensivo. Con la defensa bien plantada y un centro de campo activo eran los locales los que controlaban y llegaban en oleadas. Aritz veía recompensado su ímprobo esfuerzo con un gol. Balón bombeado sobre área visitante que Alex baja, controlando con el estómago. Lo deja de cara para Aritz y este empala con fuerza. El balón sale catapultado hasta el fondo de las mallas. 7-0. Mas oportunidades, una pelota que Asier remata mordida, Izotz dispara suave a la manopla del portero, Endika tira fuerte pero desviado y Koldo no acierta en una llegada en diagonal. Quién si lo hace es Aritz.
Alex recibe en zona de tres cuartos de espaldas al marco. Con el cuerpo tapando el balón, se gira y deja atrás su marca. En carrera dibla al defensa que sale en la ayuda, aguanta la salida del portero y toca para Aritz, que libre de marca y en el palo contrario, la emboca en la jaula. 8-0. Ahí ha bajado la intensidad la SD Etxebarri. Los minutos que faltaban para acabar el encuentro han trascurrido con tranquilidad y con ambos equipos esperando el pitido final del trencilla.
RESULTADOS y CLASIFICACIÓN
Un gran partido y una gran goleada para despedir el Fútbol 7. Los empates ante el Abanto y el Trapagarán han lastrado al equipo en esta Copa que la Federación se ha inventado para alargar la temporada. Al final subcampeones. Con la mira puesta en los torneos de Suances y Logroño, lo que resta son amistosos en las dos vertientes, tanto en el Fútbol 7 como Fútbol 11 antes de acometer el partido mas importante de la temporada, la SuperCopa Esmeralda del 21 de Junio ante el Drink Team de los Padres en el Municipal de Etxebarri. Siempre y cuando la huelga no lo impida.
domingo, 26 de abril de 2015
SE LES HACE LARGA
Segundo partido de la Copa y segundo empate. Esta vez a 3 y en el campo del Trapagarán en otro partido insulso, sin ritmo, con poca chispa y donde la actuación arbitral del segundo tercio dejó un muy mal sabor de boca a los visitantes en dos jugadas negligentemente arbitradas y que motivaron la injusta expulsión del extremo blaugrana Izotz. Fue la nota discordante en un partido limpio y sin ninguna historia y donde el empate se antoja justo a tenor los méritos de unos y otros.
Al contrario que en el partido de liga, con un Trapagarán muy motivado ante los campeones, la puesta en escena ha sido floja. El balón correteaba de un lado a otro sin profundidad y las ocasiones locales provenían de errores defensivos. Y de uno de ellos ha venido el primer gol. Pase hacia Eneko que se queda corto. El delantero llega antes que el cancerbero y toca hacia portería. El esférico rueda suave y Oier no puede llegar en su desesperada carrera y evitar el tanto.1-0. Que no había tensión ha quedado demostrado cuando la grada local no ha celebrado el tanto. Como el Trapagarán no ha agobiado ni la SD Etxebarri se volvía loca, el partido ha discurrido por los mismo derroteros. Mas por empuje que por juego han caído las primeras ocasiones visitantes. Un disparo de Alex, Iñigo no llega por centímetros y un par de corners muy bien lanzados pero que no encuentran rematador. Pero tanto va el cántaro a la fuente... Eneko sale a los pies del delantero y le arrebata el balón, saca sobre Oier y este busca la linea de medios. Iñigo conduce por el carril central y abre a Alex. El delantero blaugrana se perfila de derechas y cruza de manera magistral. Raso y potente el balón se aloja en las mallas. 1-1.Pero lo bien que lo habían hecho han tardado poco en estropearlo. Balón largo del Trapagarán sobre el área. La defensa duda, Eneko no llega y en eso, es el delantero quien se la lleva. Dibla a Eneko y la deja sobre la llegada de su compañero que chuta fuerte sobre la portería defendida por Endika. El defensa poco puede hacer y el balón acaba dentro. Aún ha tenido otras dos ocasiones los amarillos.En una Eneko responde bien y otra la tapa Endika cuando el delantero rival remata un centro desde la izquierda. Fin de tercio.
El segundo tercio encontraba a la SD Etxebarri mas activa. Con mejores combinaciones y acercamientos el balón estaba más tiempo en campo local que en el visitante. Una buena internada de Koldo que el defensa despeja, dos arranques de Aritz que pierde en el cuerpeo con los defensas y una pintiparada de Izotz, que porfía un balón, se lo lleva pero, ante el portero, dispara desviado. Y el momento arbitral. Aritz recibe en zona de extremo izquierdo y trata de avanzar, frenado en área por una clamorosa patada que la colegiado ni ve no oye y que deja a Aritz tendido en el suelo sin que los locales lancen el balón fuera. Un penalti que no se pita y que enerva los ánimos de Aritz e Izotz que se lanzan como lobos a por el jugador local con el balón en los pies y que recibe una falta de Aritz y un manotazo de Izotz dando la ley de la ventaja. Víctor calma los ánimos de los suyos y el partido se relaja.Balón largo sobre el área amarilla, Izotz salto con el portero que coge el balón limpio. Y para estupefacción de todos, la trencilla pita y expulsa a Izotz dos minutos que asiste desconsolado a esta decisión. Llorando y asombrado se dirige al banquillo y en una decisión sin precedentes y llena de prepotencia, la colegiada lo expulsa todo el partido por protestar. Afortunadamente para el discurrir del encuentro, los visitantes no se han descentrado ni han perdido el oremus. Han canalizado esa rabia en el juego y se han echado hacia adelante. Otra progresión de Aritz con un centro desviado por un defensa pero que Koldo rebaña metiendo el borceguí con fuerza e incrustándolo en la red.2-2. Si en el primer tercio lo han estropeado poco después, aquí han tardado menos porque desde el saque de centro y con tres pases, el delantero minero se ha plantado ante Eneko y lo ha batido por bajo de fuerte disparo.3-2. Y al poco fin de tercio.
En el tercero, el entrenador visitante ha decidido experimentar y ha cambiado a jugadores de posición siendo las mas llamativas la de Jon de lateral derecho y la de Endika de delantero, a la vieja usanza.
Otro ejemplo mas de que esta Copa sobraba. El Trapagarán no creaba peligro pero la SD Etxebarri no se lanzaba a tumba abierta. Que los jugadores están cansados se mostraba en controles erróneos, pases sin la fuerza o dirección necesaria, intensidad a la hora de disputar balones y malas elecciones a la hora de jugar el esférico. Con el Trapagarán agazapado atrás buscando una contra que sentenciara, la SD Etxebarri se ha encontrado más ceca de la portería. Iñigo no conecta por centímetros un corner, Jon remata flojo, Endika manda el balón a las nubes y Aritz controla mal una carrera en diagonal sobre área. Pocas veces se ha acercado el equipo visitante al marco de Eneko. La más clara es un balón que sobrepasa a Iker pero este se recupera rápido e incomoda lo suficiente al delantero para que su remate salga flojo y lo atrape Eneko sin excesivos problemas. Con Unai y Oier subiendo sus respectivas bandas, han empujado al Trapagarán hacia su portería.
Una cabalgada por banda de Oier, su centro queda muerto en el área, Aritz mete el pie a la vez que el defensor y la pelota sale hacia atrás. Iñigo llega en segunda línea y percute duro, fuera del alcance del portero. 3-3. Mas por inercia que por juego el peligro rondaba la zona local pero tampoco había claridad en los pases o en las combinaciones. Y para más inri, la trencilla pitaba el final cuando Jon encaraba en zona de tres cuartos rival y se disponía a armar la pierna para chutar. Así se fraguaba el segundo empate consecutivo en esta Copa.
RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN
Con este empate y la victoria del Balmaseda sobre el Abanto, nos deja a expensas de resultados en la última jornada. Hay que ganar si o si a los encartados y esperar resultados en el otro partido. Una victoria de nuestro rival de hoy nos deja fuera del título, una victoria de nuestro primer rival junto a la nuestra nos da la Copa y un empate mas victoria blaugrana nos dirige al camino del average contra el Trapagarán. A ver que pasa en dos semanas porque la competición se detiene este fin de semana por el primero de Mayo. No queda sino golear y esperar.
Al contrario que en el partido de liga, con un Trapagarán muy motivado ante los campeones, la puesta en escena ha sido floja. El balón correteaba de un lado a otro sin profundidad y las ocasiones locales provenían de errores defensivos. Y de uno de ellos ha venido el primer gol. Pase hacia Eneko que se queda corto. El delantero llega antes que el cancerbero y toca hacia portería. El esférico rueda suave y Oier no puede llegar en su desesperada carrera y evitar el tanto.1-0. Que no había tensión ha quedado demostrado cuando la grada local no ha celebrado el tanto. Como el Trapagarán no ha agobiado ni la SD Etxebarri se volvía loca, el partido ha discurrido por los mismo derroteros. Mas por empuje que por juego han caído las primeras ocasiones visitantes. Un disparo de Alex, Iñigo no llega por centímetros y un par de corners muy bien lanzados pero que no encuentran rematador. Pero tanto va el cántaro a la fuente... Eneko sale a los pies del delantero y le arrebata el balón, saca sobre Oier y este busca la linea de medios. Iñigo conduce por el carril central y abre a Alex. El delantero blaugrana se perfila de derechas y cruza de manera magistral. Raso y potente el balón se aloja en las mallas. 1-1.Pero lo bien que lo habían hecho han tardado poco en estropearlo. Balón largo del Trapagarán sobre el área. La defensa duda, Eneko no llega y en eso, es el delantero quien se la lleva. Dibla a Eneko y la deja sobre la llegada de su compañero que chuta fuerte sobre la portería defendida por Endika. El defensa poco puede hacer y el balón acaba dentro. Aún ha tenido otras dos ocasiones los amarillos.En una Eneko responde bien y otra la tapa Endika cuando el delantero rival remata un centro desde la izquierda. Fin de tercio.
El segundo tercio encontraba a la SD Etxebarri mas activa. Con mejores combinaciones y acercamientos el balón estaba más tiempo en campo local que en el visitante. Una buena internada de Koldo que el defensa despeja, dos arranques de Aritz que pierde en el cuerpeo con los defensas y una pintiparada de Izotz, que porfía un balón, se lo lleva pero, ante el portero, dispara desviado. Y el momento arbitral. Aritz recibe en zona de extremo izquierdo y trata de avanzar, frenado en área por una clamorosa patada que la colegiado ni ve no oye y que deja a Aritz tendido en el suelo sin que los locales lancen el balón fuera. Un penalti que no se pita y que enerva los ánimos de Aritz e Izotz que se lanzan como lobos a por el jugador local con el balón en los pies y que recibe una falta de Aritz y un manotazo de Izotz dando la ley de la ventaja. Víctor calma los ánimos de los suyos y el partido se relaja.Balón largo sobre el área amarilla, Izotz salto con el portero que coge el balón limpio. Y para estupefacción de todos, la trencilla pita y expulsa a Izotz dos minutos que asiste desconsolado a esta decisión. Llorando y asombrado se dirige al banquillo y en una decisión sin precedentes y llena de prepotencia, la colegiada lo expulsa todo el partido por protestar. Afortunadamente para el discurrir del encuentro, los visitantes no se han descentrado ni han perdido el oremus. Han canalizado esa rabia en el juego y se han echado hacia adelante. Otra progresión de Aritz con un centro desviado por un defensa pero que Koldo rebaña metiendo el borceguí con fuerza e incrustándolo en la red.2-2. Si en el primer tercio lo han estropeado poco después, aquí han tardado menos porque desde el saque de centro y con tres pases, el delantero minero se ha plantado ante Eneko y lo ha batido por bajo de fuerte disparo.3-2. Y al poco fin de tercio.
En el tercero, el entrenador visitante ha decidido experimentar y ha cambiado a jugadores de posición siendo las mas llamativas la de Jon de lateral derecho y la de Endika de delantero, a la vieja usanza.
Otro ejemplo mas de que esta Copa sobraba. El Trapagarán no creaba peligro pero la SD Etxebarri no se lanzaba a tumba abierta. Que los jugadores están cansados se mostraba en controles erróneos, pases sin la fuerza o dirección necesaria, intensidad a la hora de disputar balones y malas elecciones a la hora de jugar el esférico. Con el Trapagarán agazapado atrás buscando una contra que sentenciara, la SD Etxebarri se ha encontrado más ceca de la portería. Iñigo no conecta por centímetros un corner, Jon remata flojo, Endika manda el balón a las nubes y Aritz controla mal una carrera en diagonal sobre área. Pocas veces se ha acercado el equipo visitante al marco de Eneko. La más clara es un balón que sobrepasa a Iker pero este se recupera rápido e incomoda lo suficiente al delantero para que su remate salga flojo y lo atrape Eneko sin excesivos problemas. Con Unai y Oier subiendo sus respectivas bandas, han empujado al Trapagarán hacia su portería.
Una cabalgada por banda de Oier, su centro queda muerto en el área, Aritz mete el pie a la vez que el defensor y la pelota sale hacia atrás. Iñigo llega en segunda línea y percute duro, fuera del alcance del portero. 3-3. Mas por inercia que por juego el peligro rondaba la zona local pero tampoco había claridad en los pases o en las combinaciones. Y para más inri, la trencilla pitaba el final cuando Jon encaraba en zona de tres cuartos rival y se disponía a armar la pierna para chutar. Así se fraguaba el segundo empate consecutivo en esta Copa.
RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN
Con este empate y la victoria del Balmaseda sobre el Abanto, nos deja a expensas de resultados en la última jornada. Hay que ganar si o si a los encartados y esperar resultados en el otro partido. Una victoria de nuestro rival de hoy nos deja fuera del título, una victoria de nuestro primer rival junto a la nuestra nos da la Copa y un empate mas victoria blaugrana nos dirige al camino del average contra el Trapagarán. A ver que pasa en dos semanas porque la competición se detiene este fin de semana por el primero de Mayo. No queda sino golear y esperar.
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